COMPRENDIENDO LO QUE ES SALVACIÓN.

COMPRENDIENDO LO QUE ES SALVACIÓN.

COMPRENDIENDO LO QUE ES SALVACIÓN.

 

Al hablar de salvación, hablamos de una Persona, no de una cosa. Cristo no nos da algo llamado salvación, Cristo es la salvación dada a nosotros. Juan 1:12. Nuestra experiencia de salvación, es nuestra experiencia de Cristo. Es vital  tener presente  el hecho de que la salvación es ahora; no es algo que sucedió el año pasado, o cuando éramos niños, ni algo que va a suceder en el futuro, la salvación es una Persona y es presente, no obstante será consumada cuando el propósito eterno en Cristo sea establecido totalmente en la tierra.

 

 

La salvación es vivencial en Cristo, el disfrute de la misma  es nuestra experiencia de Cristo; eso es lo que es progresivo. Es decir, no vamos a obtener más salvación con el tiempo, vamos a ir experimentando más de la salvación que ya tenemos. Cristo no se impartió en nuestras vidas en pedacitos, recibimos a Cristo  como nuestra vida y nuestra experiencia de la salvación es nuestra experiencia de Cristo al ser iluminada su obra consumada; y eso debe crecer.

 

Nuestra experiencia de Cristo, debería crecer conforme crecemos en el Señor, si no es así, tenemos un problema. Si no es así, entonces hemos recibido la salvación, pero no conocemos la salvación que hemos recibido. Estas son dos cosas muy diferentes: Recibir la salvación, y conocer la salvación que hemos recibido.

 

La salvación es nuestra experiencia de “Cristo y este crucificado”. Nunca vamos a experimentar a Cristo sin experimentar la cruz. Cuando su corazón recibe iluminación de quien es Cristo, algo es destruido y algo es establecido. Que cuando su alma ve a Cristo, algo que Dios ya había destruido en la cruz, usted empieza a reconocerlo y a experimentarlo.

 

Que en la medida que usted lo va experimentando por revelación,  algo que Dios ha quitado en la cruz es quitado de su corazón, y algo que Dios ha establecido en Su resurrección es establecido en usted.

 

Esta es una obra poderosa del Espíritu de Dios. Es lo que Pablo describe como “el poder de Su resurrección obrando en mí”, estoy siendo conformado a su imagen, estoy experimentando su vida, estoy siendo quitado del primer hombre y colocado en otro hombre,” en la experiencia. Conocer a Cristo es conocer la cruz, porque en cada paso que damos hacia el verdadero conocimiento de Dios, algo de uno mismo es quitado.

 

La  experiencia de su obra revelada en  nuestra vida es reemplazada por la de Él y nosotros experimentamos ese final; el final de nuestros pensamientos, de nuestras ideas, de nuestras creencias, de nuestra naturaleza, de nuestras emociones que obran en nosotros y que no vienen de la verdad, sino de nuestras perspectivas, de nuestra voluntad, todo esto es en relación que lo que somos en Cristo permea nuestra alma, (Mente, sentimientos, emociones y voluntad); por ende nuestra posición en Cristo, es una realidad en nuestra condición.

 

LA SALVACIÓN ES EL FINAL DE UN HOMBRE Y EL INICIO DE OTRO.

 

El hombre Adámico no es reparado ni limpiado, es crucificado con Cristo, y al alma humana se le ofrece una vida totalmente diferente. La salvación involucra el rechazo absoluto del hombre natural, es decir del hombre Adámico.  El diluvio,  es un cuadro evidente de este rechazo.

 

Dios sólo tenía una cosa que hacer con la raza humana, destruirla. Sin embargo hay misericordia en el arca, la cual es otro hombre; el Hombre que es levantado y sentado en lo alto de esa destrucción, y en el que sólo queda una familia, una nueva creación y un nuevo pacto.

 

LA SALVACIÓN ES EL FINAL DE UNA CREACION Y EL INICIO DE OTRA CREACIÓN.

 

 

La salvación, además de ser el fin del hombre Adámico y el inicio de Otro, el postrer Adán es también el final de un mundo y la experiencia de Otro. ¡Todo es Cristo! El nuevo hombre y el nuevo hogar son Cristo, no es que el nuevo hombre sea Cristo y el nuevo hogar un gran DISNEY en el cielo. (2Co 5:17)  “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

 

Es necesario definir la preposición “en”  el idioma griego, que fue el idioma en que se escribieron los libros luego de la muerte y resurrección de Cristo. La cual es, una  preposición primaria denotando posición (fija) (en lugar, tiempo o estado), y (por implicación) instrumentalidad o constructivamente  lo cual enfatiza que Cristo es a su vez  el instrumento y el constructor, que lleva al que experimenta ser nueva creación a un estado de reposo, que no es otra cosa que Cristo como el Sabbat o el verdadero reposo del redimido.

 

 

 

 


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