CUANDO EL ÉXITO SE HABLÓ A SI MISMO.

CUANDO EL ÉXITO SE HABLÓ A SI MISMO.

En la oportunidad anterior traté el tema, la mejor definición de éxito. Apreciado lector, éxito no son cosas que tú alcanzas para alcanzar la identidad de exitoso. Alcanzas las cosas porque ya eres exitoso.

 

Quizás te preguntes: ¿Cómo es que ya soy exitoso? ¿Usted no conoce la clase de vida que vivo? Es cierto y no niego las circunstancias que estés viviendo, no obstante tengo la convicción, que todo eso es temporal.

 

Tu  condición no determina tu posición, ni lo que ya está determinado para tu vida desde la eternidad.

 

Quiero que comprendas, que el éxito no es algo. El éxito es alguien, el éxito es la fuente de donde todas las cosas proceden. Definí que éxito el origen del término significa  “salida”. Si algo tiene salida, eso significa que tuvo un punto de partida.

 

Usted no planificó su nacimiento. Usted no planificó quienes serían sus progenitores. Naciste el día en que el éxito determinó que uno de sus hermosos pensamientos se manifestase. Cada vida que nace en este mundo, está evidenciando un claro mensaje. El mensaje es: “Esta Completo, realizado y terminado en el éxito”.

 

Es por ello, que hoy deseo compartir que el Éxito se habló a sí mismo.

 

Entonces dijo Dios (Éxito): Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  (Gén 1:26)

 

En el beneplácito eterno, el éxito se habló a sí mismo; con el único objetivo, que lo que él manifestase fuese la marca original, de quien es el éxito. El Éxito (Dios), determinó que su máxima expresión (hombre), portase su imagen y semejanza.

 

El éxito mismo impartió su vida en el hombre. El Éxito, (Dios) al depositar su imagen en el hombre, estaba plasmando en el ser humano, identidad, dignidad, valía, para expandir lo completo, terminado que ya estaba en el éxito.

 

Apreciado Lector, tú eres uno de los tantos protagonistas, de la historia que tiene un final feliz. Eres uno de los millones de actores, que ha sido llamado a vivir hasta el último capítulo del libro que ya se escribió de ti.

 

Concluyo con estas palabras: “Nada es más irritante, produce más culpa y es más acusador que un libro sin terminar; vive hasta el último capítulo.

 

Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara.  (Sal 139:16)

 

Tú estás viviendo la biografía, que el éxito plasmó en su libro, cada capítulo tiene un contenido poderoso, valioso y exitoso desde el libro que el mismo éxito plasmó.

 


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