EL BAUTISMO: ¿FUNDAMENTO Ó RUDIMENTO? P.III

EL BAUTISMO: ¿FUNDAMENTO Ó RUDIMENTO? P.III

 

Hoy comienzo a analizar uno de los elementos a mi modo de ver, que es una vaca sagrada dentro del seno de la iglesia del Señor. Quiero pedirle amado lector, que antes de emitir un juicio a priori; lea toda la serie desde el comienzo, desde la primera parte. Espero que el Señor, abra los ojos de su entendimiento y sean alumbrados en las verdades de su palabra, que seamos creyentes bajo una creencia objetiva, y no subjetiva, producto de las creencias de movimientos cristianos, quienes afirman creer que su verdad es absoluta.

 

Casi todas las iglesias practican muchos ritos y ceremonias, algunas de origen judío, y otras de origen católico romano, pero es importante entender que los creyentes bajo la verdad presente del Nuevo Pacto no están obligados a practicar ningún tipo de ceremonias por las siguientes razones:

 

Dios está cansado de ceremonias o ritos: En Isaías 1:13-14 dice: “No me traigáis más vano presente: el perfume me es abominación: luna nueva y sábado, el convocar asambleas no lo puedo sufrir: son iniquidad vuestras solemnidades. Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas.”

 

Desde los tiempos antiguos, el judaísmo estaba saturado de ritos y ceremonias que Dios había mandado en la ley. Sin embargo, todas esas ceremonias habían perdido significado, porque no representaban una transformación en la vida de las personas, que es lo que Dios espera del hombre.

Por esa razón, a Dios llegaron a desagradarle todas las reuniones ceremoniales, porque estaba cansado de ver la religiosidad vana del pueblo, que cumplía con el ritual pero no andaba en rectitud para con Dios y sus semejantes.

 

Las ceremonias han perdido su significado con el nuevo pacto:

 

Las partes más esenciales de Hebreos 9:7-12 dicen así: “Más en el segundo [pacto]….dando a entender el Espíritu Santo, que aún no estaba descubierto el camino para el santuario, entre tanto que el primer tabernáculo estuviese de pie. Lo cual era símbolo para el tiempo presente, en el cual se ofrecían presentes y sacrificios… consistiendo sólo en viandas y en bebidas [comidas y bebidas ceremoniales], y en diversas abluciones (lavamientos, bautismos], y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la reformar todas las cosas. Mas estando ya presente Cristo…entró una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redención.”

 

También dice en Hebreos 10:1: “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se allegan.”

 

Las ceremonias antiguas eran sólo sombras o figuras de lo que había de venir con el Señor Jesucristo, pero ya venido el Señor, y ejecutado su plan redentor perfecto en la cruz, después de la muerte y resurrección, toda sombra, símbolo, figura o tipo ha perdido su validez. No podemos confundir la palabra “antetipo”, con “tipo”. Tipo: Modelo, ejemplar; símbolo representativo de algo figurado” Antetipo: Es lo que le da cumplimiento al tipo, es lo original, es lo que había de venir; es decir el Antetipo es la realidad anunciada en el tipo. 

 

Si  damos importancia  a  las verdades centradas en los dos entes  antes mencionados, nos podemos palpar, que el tipo pierde su vigencia y propiedad  cuando el antetipo se hace realidad . Ejemplo,  Los corderos que se sacrificaban en el A.T, eran tipos del que había de venir el  cual es Cristo. Si ya se hizo presente  el antetipo que es lo verdadero, ¿por qué seguir sacrificando corderos?. 

El Bautismo en Cristo

El tema del Bautismo, ha sido siempre el principal elemento de ataque por parte de casi todas las iglesias cristianas, en contra de las Iglesias que se apoyan en el Nuevo Pacto.

La verdad es que, todos atacan ciegamente porque no han tenido la oportunidad de estudiar este tema en la Biblia a fondo. Todos han sido entrenados cuidadosamente para el ataque, y algunos lo hacen hasta con sinceridad, pensando que están luchando contra una herejía.

Otros, lo hacen porque se les ha enseñado a mantener un orgullo denominacional, que no les permite abrir sus ojos para descubrir la verdad de Dios, tal como aparece en la Escritura, o se les ha englobado en unos pocos versículos de la Biblia, fuera de contexto, que les hace parecer tener una doctrina verdadera, aunque no lo sea así. Casi todos, apasionadamente, no permiten ni siquiera discutir el tema, porque tienen miedo de ser convencidos por la verdad.

 

La doctrina tradicional sobre el bautismo, ha adolecido por muchos años de una base sólida en la Palabra, habiéndose recibido como otra herencia religiosa más del ritual de la Iglesia Católico romana, quien establece que el bautismo es necesario para la salvación, haciendo de este rito un sacramento ineludible y como requisito primario para ser hijo de Dios y miembro de la Santa Iglesia Católica.

 

El Bautismo en agua, es uno de los rudimentos más arraigado en las congregaciones del sistema religioso de hoy, manteniendo a los creyentes en un estado infantil, tal como se dice claramente en la carta a los Hebreos 6:1, pues la fe del creyente no se sostiene sobre rudimentos de la ley, sino los fundamentos de la Gracia.

 

A continuación se presentan once proposiciones que, si se estudian con sinceridad e interés, convencerán plenamente al lector, dado a su sólida base bíblica y lógica:

 

La palabra “Bautizar”:

 

La palabra “bautizar” no se originó en el Idioma Español, sino en el Griego, porque en Griego fue escrito el Nuevo Testamento. En el idioma Griego, la palabra “bautizar” es baptizo (baptídsó), la cual tiene varios significados. Por esa razón, en la Biblia, se mencionan varios tipos de bautismos, de los cuales se mencionarán los siguientes:

Bautismo de sufrimiento:

Lucas 12:50 dice: “De un bautismo tengo que ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla.” Jesús consideró el sufrimiento que le esperaba en la cruz, como un bautismo.

 

Bautismo en la nube:

I Corintios 10:2 dice: “Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar.” Cuando los israelitas estuvieron sumergidos en la nube, que los cubría del sol en el desierto, eso se interpreta en la Biblia como un bautismo. En el mismo pasaje, se presenta el hecho de atravesar en seco el mar Rojo, también como un bautismo, a pesar de que no tocaron el agua, sino que quedaron en medio de ella, como entre dos grandes paredes laterales. Ver toda esta historia en Éxodo 14:21-22.

 

Bautismo en agua:

 

La última vez que el Apóstol Pedro bautizó con agua, antes de darse cuenta de que no era así el plan de Dios, fue en casa de Cornelio. Allí él dijo: “¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? (Hechos 10:47); Es necesario aclarar que desde el capítulo 1 hasta el capítulo 10 del libro de los hechos, la concepción del Apóstol Pedro era judía, operaba todavía bajo los ritos y la ley de Moisés.

 

Bautismo en fuego:

 

En San Mateo 3:11, Juan el Bautista dice: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí…él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” De modo que se puede bautizar también en fuego.

 

Bautismo en el Espíritu Santo:

En el mismo pasaje de San Mateo 3:11, citado arriba, se ve también que hay bautismo en el Espíritu Santo.

  1. Hay varios tipos más: como bautismo en el nombre de Jesús (Hechos 19:5) y bautismo por los muertos (1a Corintios 15:29) y otros.

Todos esos diferentes tipos de bautismos se dan, porque la palabra “bautizar”, en los originales, significa: “sumergir”, o “dejar en medio, o cubierto de algo”, lo cual puede ser de agua, fuego, nube, tierra, el Espíritu Santo, el nombre de Cristo, o algo más.

 

También se usa en la Biblia la palabra “bautizar” con el significado de “lavar”, como se ve en San Lucas 11:38, donde dice: “Y el fariseo, como lo vio, se maravilló de que no se lavó antes de comer.” La palabra que se usa en el Griego, que tradujeron como lavó, en este pasaje es:  (ebaptíszé), que significa bautizó. De modo que en el original dice que “el fariseo…se maravilló de que no se bautizó [las manos] antes de comer”.

 

Entonces, al hablar la Biblia de “bautizar”, no hay razón lógica ni bíblica para pensar que se trate de un bautismo en agua, a menos de que el agua se mencione en forma específica, porque puede ser bautismo en algo más, o aun un simple lavamiento de manos, o cuerpo. Al hablar la Biblia de bautismo en agua, se refiere precisamente al bautismo administrado por Juan el Bautista, tal como se demostrará más adelante, o a los lavamientos antiguos de la ley de Moisés. Continuará…….

 

 


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