NACIDOS, HABILITADOS PARA OPERAR EN EL AMBIENTE IDEAL. P.II

NACIDOS, HABILITADOS PARA OPERAR EN EL AMBIENTE IDEAL. P.II

 

Quiero continuar esta temática afirmando lo siguiente: Si pudiéramos ver con claridad, el aspecto para poder disfrutar todo lo que es una realidad en Cristo, entenderíamos que no debemos esperar que Dios haga algo; todo lo contrario, Dios está esperando que le permitamos a Él mostrarnos lo que ya ha hecho.

 

Quizás estas son cosas difíciles de enfrentar, porque nos hacen responsables del problema. Si Dios no está esperando en el tiempo, entonces debe estar esperando en NOSOTROS. Si el problema no es con el tiempo, entonces debe ser con MI corazón. ¡Y no nos gusta encarar eso! No nos gusta pensar que somos el problema; nos gusta creer que es asunto del TIEMPO correcto. Sin embargo, estoy tratando de decirles, que ya ES el tiempo correcto; estoy tratando de decirles que el nuevo pacto los ha introducido a ustedes al tiempo correcto y al lugar correcto.

 

La salvación no es un lugar adonde usted va, la salvación no es un estado de justicia que le han dado, ni tampoco un regalo que usted abre; la salvación es una Persona que ofrece Su vida, a costa de la suya.

 

LA SALVACIÓN ES UNA PERSONA QUE NOS OTORGA, UNA MUERTE QUE NO PODÍAMOS MORIR, PARA QUE USTED Y YO CONOZCAMOS, UNA VIDA QUE NO PODEMOS VIVIR. LA SALVACIÓN ES UN JUICIO TERRIBLE Y FINAL, Y A SU VEZ, UN GLORIOSO NUEVO NACIMIENTO EN UN NUEVO MUNDO.

 

Juan 1: 12 Afirma: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” 

 

Note apreciado Lector, que el texto afirma que usted no recibió algo llamado salvación. Al contrario usted recibió a alguien que es a la vez Salvador y salvación. 

 

Jesús murió, para que nosotros pudiéramos ser juzgados en Su muerte, y de este modo, pudiéramos vivir en Su Vida. Jesús murió, para que nosotros pudiéramos morir en Él. Él fue juzgado, para que nosotros pudiéramos ser juzgados en Él. Jesús no nos salvó del juicio; nos DIO Su juicio; el único juicio que tiene resurrección del otro lado.

 

Jesús no murió para que usted siga viviendo su propia vida. Él murió para que su vida fuera crucificada, y así pudiera experimentar SU vida. Jesús dijo esto muchas veces cuando estaba en su estado encarnado: “Si ustedes no pierden sus vidas, no hallarán la vida”.

 

“Si ustedes no aborrecen sus vidas, no conocerán la vida”. No obstante, nosotros preferimos un mensaje  en el que no esté involucrada la cruz. Preferimos una puerta que no tenga sangre en ella. Preferimos un cristianismo que preserve y bendiga lo que llamamos vida, en lugar de encontrar y vivir la única vida que es aceptable para Dios.

 

Pensamos que Jesús murió, para preservar nuestras vidas. Pero la verdad es, que Jesús murió, para que en Él, pudiéramos perder nuestras vidas y fuéramos unidos a Él. Nosotros cruzamos una puerta que cuesta nuestras vidas.

 

No obstante, nosotros continuamos tratando de vivir nuestras vidas para Dios. Cruzamos una puerta que introdujo nuestras almas en el reino del Hijo amado, y sin embargo, continuamos viviendo en y para la tierra.

 

Jesús estaba a punto de ser crucificado cuando dijo: “Ahora es el juicio de este mundo…Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo” (Juan 12:31-32). ¿Por qué dijo, “AHORA es el juicio de este mundo”? ¿Por qué no dijo, “Ahora, seré juzgado en lugar del mundo”? Porque la muerte de Jesús fue un gran final; la cruz es el final de todo lo que había sido destituido de la gloria de Dios.

 

Soy Ángel Paz. Reformando en Plenitud, suscribete a esta pagina. www.angelpaz.com.ve 


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